FOTOS DEL GRAN DÍA

miércoles, 27 de octubre de 2010

De cómo nació el Chico Cabrera

Poca gente sabe que los comienzos en este mundo de nuestro admirado Chico Cabrera no fueron para nada fáciles. Todo comenzó un día de hace ya mucho tiempo, momentos después de que la Sra. Cabrera tuviera las primeras contracciones, diversas vecinas y una sabia y anciana comadrona de su localidad natal, palangana en mano, le asistieron en el parto. Todo fue muy dramático, en una cueva llena de humedades, con poca ventilación y con un raro olor proveniente de un reservado, en el que se encontraba una vieja bacinilla la cual, según las sospechas de los asistentes podría haber sido usada momentos antes por el Sr. Cabrera, todo indica que este ambiente adverso fue una premonición de lo que sería la vida un luchador, un guerrero cuya único objetivo ha sido siempre ganar la batalla de la supervivencia.

Las señoras con suma expectación vieron asomar el cuerpo de aquel bebe, porque aunque no lo crean El Chico Cabrera también fue bebe, aquella criatura era hermosa, muy moreno, con unos ojos enormes de un bonito color verde intenso y unas ganas de vivir que le hacían relucir con brillo propio. Pero aquel niño tenia algo que lo diferenciaba del resto, algo inédito para todos los presentes, algo que hizo que de repente un tenso silencio se apoderara del habitáculo, aquel niño había nacido con un prominente bigote y con los diente de leche ya crecidos, ello propició un desagradable incidente cuando la anciana comadrona le golpeo el culete para que rompiera a llorar y este se revolvió con suma rapidez arrancándole la yema del dedo pulgar de un soberano mordisco, muchos calificaron el acto del pequeño de agresivo pero más agresiva fue la hostia que le dio la vieja en el trasero y nadie dijo nada.

La noticia fue extendiéndose como una epidemia de aldea en aldea, y a la cueva comenzaron a llegar gente de todos los lugares de la tierra para ver in situ lo que denominaron como el extraño caso del niño que nació con bigote y dientes. El Sr Cabrera que se olía los negocios, comenzó a cobrar entrada e incluso le ponía el chupete al niño para que los visitantes comprobaran como se le enrollaba el chupete con los pelos de su bigote o le daba un palillo para que se escarbara los dientes después de tomarse una papilla con trozos de carne.

Como veis el Chico Cabrera fue peculiar hasta en los primeros momentos de su vida.

Un bigotudo saludo.

domingo, 24 de octubre de 2010

De cómo los comentarios ascienden a entrada.

Una seguidora de nuestro blogs, que se hace llamar Chilindrina cosa fina, ha realizado un comentario que entiendo merece el lugar de una entrada. Os animo a escribir sobre cualquier cosa que se os ocurra, ya sea del bigote, de otras fiestas, del pueblo, del color de la Casa Grande ¿es del siglo XIX?, y de otras chorradas varias, enviarlo a donchicocabrera@gmail.com.


¡Oh lala, oh mon dieu!
y esta fiesta del bigote,qu'est ce que c'est?
Un fotocall tan peludo
y yo, ignorante, no acudo?

Las madames de Herreruela
han de estar algo "locuelas"
con tanto pelillo suelto
a juzgar por este evento.

Yo en la próxima edición
no me pierdo este fiestón,
que con tanto bigotudo
promete ser cojonudo.

Con estos versos someros
animar yo mucho quiero
al Chico Cabrera y su banda
a que sigan muchos años de parranda.

viernes, 15 de octubre de 2010

De como transcurrió la Mini Ruta de las cañas.

Comenzamos en el kiosko, quiero pensar que algunos de los componentes del grupo de bigototes tenían una extraña borrachera psicológica, porque no era muy normal la euforia exhibida en los primeros minutos de la ruta, liquidados los 18 litros que nos tenia preparados la buena de Vanessa y en un acto que no entiendo como surgió, todos salieron haciendo una especie de conga, en ese momento me di cuenta que la noche prometía y mucho, y he de decir que no me confundí. El siguiente tabernero en visitar fue al gran Aniceto,  allí su hija Tere nos había guisado unas excelentes cervezas como sólo ella sabe, comenzaron a surgir de diversas gargantas los primeros vivas, primero por los bigotes y mas tardes por los enormes cipotes. Cuando salimos ya todo era una explosión de alegría, el bombo dio una exhibición de resistencia, porque las ostias que se le dieron eran descomunales, entramos en la taberna de uno de los históricos bigotes de la Sierra San Pedro, Segundo, ni los más antiguos del lugar recuerdan la fecha en la que vieron la luz por primera vez los pelillos de su bigote, allí continuamos mostrando orgullosos nuestros mostachos.

Pero uno de los momentos culmen de El Día del Bigote fue gracias a la aparición estelar del Volkswagen Golf del amigo Borja sabiamente conducido por uno de los artistas más grandes de la farándula belitre, Don Carlos. En ese momento compruebo que la mente humana, al percibir la canción de los bigotes,  reacciona de la forma más maravillosa del mundo, por esos instantes y por otros que ya contaré mereció la pena crear esta tontería con la que lo pasamos genial, ahí me recordé a Montes y me dije “es que la vida puede ser maravillosa”.

Llegamos al Hotel Rural, habiendo pasado antes por la casa del convaleciente Fran, el primer inscrito en este evento, al entrar en el local nos esperaba con una alegre sonrisa otro de los bigotes más característicos de la localidad, el Sr. Martín, el mismísimo Bigote Arrocet dijo de él, cuando tuvo la ocasión de coincidir con él en Sauquillo de Cabezas, “¡¡ eso es un bigote y no la mierda que llevo yo!!”. En este hotel sufrieron nuestra presencia una pareja que cenaba placidamente, y que de manera unilateral decidimos joderle la placidez, cuando nos vieron entrar la mujer preguntó a su marido “todos tienen bigote, o son imbéciles o se han puesto de acuerdo”, evidentemente nos habíamos puesto de acuerdo aunque algunos también seamos imbéciles.

Subimos al Bar Chupi, por el camino el desfase continuó, Chinto en un intento de realizar una acrobacia absurda acabo por los suelos y por otro lado el bólido de Borja empezó a emitir un extraño olor a embrague quemado, pero la cosa no fue a más. En este sitio Florencio cantó por primera vez dos canciones que ya no dejó de cantar en lo quedaba de noche, el Asturias Patria Querida y El homenaje a los compañeros del pozo de  María Luisa, José Antonio fue manteado y otras cosa que relataré más adelante.

De aquí, gracias a Dios, nos fuimos a cenar.

Continuará…

miércoles, 13 de octubre de 2010

De los comienzos del Día del Bigote

Corrian las ocho de la tarde del ya histórico sábado 9 de octubre, cuando el bar de Chupi comenzó a inundarse de una marea bigotuda sin precendentes en nuestro querido pueblo.

A pesar de que en el programa oficial se estipulaba el comienzo de los actos programados a las 20.30 horas, el amigo Emilio preso de la impaciencia que surge ante la proximidad de un acontecimiento por el que llevaba días esperando y en un acto similar al del perro que espera impaciente a su amo y cuando lo ve la emoción es tal que no puede reprimir sus ganas de mear, convocó a todos a media hora antes.

20.25 horas la tensión bigotil se palpa en el ambiente, las ganas por presenciar el momento inicial van en aumento y la organización, ante el temor de que la masa bigotuda se desborde, decide no esperar un minuto más y comienza a repartir las acreditaciones. A última hora y ante el espectacular ambiente cuatro nuevos bigotes deciden inscribirse, los veteranos Pedro Alcázar y Rafael y los jóvenes mostachos de Hugo Fidel y Pedro Luís, ya somos 50 Bigotes.

Todo está preparado, incluso el llano está repleto de espectadores que no quieren perderse tan curioso evento, de repente suena un primer chupinazo, la adrenalina alcanza límites insospechados. Resultado de la euforia el artificiero Fernando decide tirar otro cohete, poco hábil no sabemos si fruto de su torpeza, de los nervios del momento o simplemente de que es un zoquete se quema con la mecha y lanza el artificio en dirección paralela a la calle Profesor Tierno Galván, con tan mala suerte que colisiona con el canalón sito en la fachada de la casa de la señora Juana, haciéndolo volar por los aires, todo el mundo enmudeció ante tal incidente, pero dicen que los gitanos no quieren ver buen inicio a sus hijos, y en este caso la afirmación fue de lo más acertada ya que el fatídico comienzo nada tuvo que ver con el despiporre posterior.

continuará ...

martes, 12 de octubre de 2010

Se concibió como una fiesta para el grupo de locos que formamos parte de eso que hemos denominado como Amigos del Chico Cabrera pero la realidad superó todas las previsiones, el resultado: 50 bigotones de todas las edades y procedencias, más de 120 personas con bigote postizo y un ambiente festivo sin precedentes.

En breve publicaremos fotos y el video de ese día.

Un bigotudo saludo a todos